Tuesday, 10 March 2009

Brazil Posts Record Economic Contraction in Fourth Quarter; We Wonder What the Next Stimulus Measure Will Be

The Brazilian economy contracted the most on record in the fourth quarter as companies and individuals reacted to the global credit crisis by paring new investment, cutting jobs and curbing on spending. The $1 trillion economy shrank a seasonally-adjusted 3.6 percent in the fourth quarter from the previous three-month period. Most analysts consulted by Reuters and Bloomberg missed the number. The decline was the biggest since the government started calculating the current series in 1996. The number for the year-on-year comparison wasn't that bad: a 1.3 percent expansion from the year-ago period. The full year expansion for 2008 was 5.1 percent, versus 5.7 percent in 2007.

Well, there are already signs of panic in the market: some analysts are already calling for a cut of as much as 200 basis point in the Selic benchmark rate target tomorrow. There will be intense political pressure on the central bank to slash rates rapidly. But the fiscal situation is deteriorating rapidly -- so we should expect some moderation from the bank's policy makers. President LILDS, ''o Lula,´´ will probably rush to announce more tax breaks, exemptions and measures aimed at avoid the unavoidable. Brazil's on recession -- there's nothing the president can do about it.

South Africa is Considering Going to the Bond Market, First Time Since 2007

We got a note from an investor yesterday in which the Republic of South Africa announced it is contemplating a potential bond issue in the coming months.

The government is currently in discussions with investors to gauge potential demand and appropriate pricing levels for a benchmark size, ten-year bullet bond in the current environment. ''RSA is a judicious issuer that comes to the international markets no more than once a year and has not come since 2007,´´ said the note. The number of dollar- and Euro-denominated South Africa bond issues in the past 12 years was limited to eight. Bookrunners might be led by Standard Bank (of South Africa, obviously.)

Demand for sovereign debt primary offerings has shown resilience this year, despite the rout in markets and limited risk-taking. The government probably has some margin to wait until the dust settles and markets price new issues better.

Cemex Announced Plans to Restructure $14.5 Billion of Debt. Bond Sale Scrapped

Cementos Mexicanos SA, the famous Cemex and No. 3 cement producer in the world, kicked off a $14.5 billion debt restructuring effort with banks. It also scrapped a plan to sell a dollar-denominated benchmark size issue as conditions in capital markets deteriorated. We heard from a source that the issue had lost considerable appeal by Thursday, when the size has been chopped and yield talk was reaching 16 percent to 18 percent.

Cemex said yesterday in a statement that it will seek to meet all its obligations while it carries out the renegotiation talks. Completion of the renegotiation may require consent from all lenders. The company's main lenders include Banco Santander (reputation tarnished by the Madoff scandal and profit generation is at jeopardy following the pronounced recession in Spain,) HSBC Holdings (which stock plunged 24 percent yesterday in Hong Kong,) Royal Bank of Scotland (recently nationalised by the U.K. government), BBVA (well, another Spanish giant suffering in its home market) and Citigroup (well, the jewel of the crown as you imagine. Nearing nationalisation, the Citi empire is falling apart.) Negotiations, therefore, will be marked by intense pressure on both sides: on one hand the company feeling the pinch of a possible downgrade or default; on the other, banks trying to cut their exposure to highly-leveraged companies like Cemex.

Cemex is also considering selling assets in an effort to ''quickly achieve maximum financial flexibility.´´ This may hamper the ratings situation as you know -- the risk of selling assets in such an environment is catching low prices for them. A ratings downgrade is almost certain in such event -- asset sales.

The loan restructuring announcement followed recent warnings by rating agencies that the company faces a downgrade if it fails to refinance more than $4 billion to $6 billion in obligations due this year. The company has struggled to obtain refinancing for short term loans used to buy rival Rinker Group last year. The cost of such acquisition was between $14 billion and $15 billion -- and the timing of the purchase couldn't have been worse, as the markets were beginning to experience the hangover of five years of economic boom and feast.

Columna en el Diario Perfil (Argentina)

Esta columna fue publicada el sábado pasado, 28 de febrero, en el diario Perfil, de la ciudad de Buenos Aires.

NACIONALIZACION BANCARIA
No Juguemos con Fuego

Guillermo Parra-Bernal

La actual crisis financiera ha desatado un debate alrededor de la conveniencia de permitir que el Estado regule de forma más efectiva y cerrada los sistemas financieros mundiales. Ideas desde la creación de una entidad reguladora de bancos a nivel mundial a las nacionalizaciones bancarias en masa se discuten día tras día. Mientras que la crisis aflige a los países desarrollados –cuatro de las cinco economías más poderosas del mundo están en recesión–, y sus efectos comienzan a sentirse cada vez con más intensidad en nuestros países, sería importante reflexionar: ¿qué es lo que esta crisis traerá como enseñanzas para América Latina, que por décadas sufrió más frecuentemente que ninguna otra región en el mundo el colapso de sus sistemas financieros?

Ahora, pareciera que nuestra banca está protegida del chaparrón internacional gracias a nuestro acertado manejo de las crisis pasadas. La regulación bancaria por años se especializó en países como México, Brasil, Colombia o Perú en reducir la excesiva dependencia de la banca doméstica por el crédito en dólares, profundizar la bancarización y capitalizar a las instituciones para mantener sus niveles de solvencia arriba de los estándares internacionales. De una forma conseguimos el objetivo: llegamos a una crisis en la cual más de dos docenas de bancos han sido nacionalizados en varios países ricos, donde más de un billón de dólares se
han perdido en salvar esas instituciones y en impedir que la crisis se profundice, y no hay una señal de que el sistema financiero latinoamericano esté en problemas.

La idea de crear un banco malo en los Estados Unidos para separar los activos bancarios sólidos de los tóxicos ya se ejecutó en México y en Colombia a mediados y fines de los años noventas, con bastante éxito. Los brasileños tienen uno de los sistemas financieros más rentables y mejor capitalizados del mundo entero. Pero, ojo, no cantemos victoria. Estamos lejos de sentirnos seguros, porque existen problemas en la regulación de nuestros mercados de capitales locales que exigen mucha atención y prontitud en su manejo. El rápido desarrollo del mercado bancario y de capitales latinoamericano durante los últimos cinco años no estuvo exento de lunares. Hubo gravísimos escándalos financieros como el de las pirámides en Colombia; o el de las exageradas posiciones en derivados financieros de grandes empresas en México y Brasil el año pasado. Qué pasó? Claramente, la acción vigilante del Estado no fue la más eficiente. Pero más grave aún es la falta de compromiso por parte de los gremios bancarios y financieros por implementar códigos de auto regulación claros y convincentes.


Si lo analizamos bien, lo que pasó en los EE.UU. con las hipotecas de alto riesgo y la fuerte especulación bancaria se hubiera evitado si la auto regulación hubiera sido más efectiva. Los conflictos de interés eran obvios y graves. Nuestros gobiernos, que ven en esta crisis una oportunidad para hacerse a mayor control de la cuestión económica en sus países, se resisten a ver la auto regulación como una forma efectiva de controlar el sector financiero sin intervenirlo. Por eso, sería ideal que los fondos de capital privado, los fondos de cobertura, los bancos de inversión y otras instituciones especializadas se agruparan y le ofrecieran a la sociedad un código de buen comportamiento. En nuestros países, donde la transparencia y la probidad son bienes escasos, esos esfuerzos serían valorados enormemente.


Digo esto porque la ola de estatismo que estamos viviendo puede llevar al traste años de desarrollo y profundización financiera. Veo con preocupación que se use la crisis en nuestra región como una herramienta de obtención de réditos políticos. En Brasil, el presidente “Lula” recientemente firmó un decreto que le permite a los bancos estatales adquirir rivales privados sin necesidad de seguir los protocolos típicos del sector en el caso de una adquisición. La agenda política, en este caso, se impone a la agenda de desarrollo del país. En la Argentina la presidenta Fernández acabó con los fondos de pensión privados alegando la necesidad de canalizar ese ahorro hacia inversión. Los americanos, que se vieron obligados a intervenir varios de sus bancos, saben del riesgo que una medida como una nacionalización conlleva en el largo plazo.


No juguemos con fuego.